miércoles, 20 de febrero de 2013

LA CODACC SOLICITA AL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS QUE SE PROHIBAN EL USO DE TODOS LOS PESTICIDAS NEONICOTINOIDES DE ESPAÑA

El Congreso de los Diputados ha recibido y trasladado el 15 de febrero a la Comisión de Peticiones de la Cámara "para su oportuno estudio y tramitación" la solicitud de la Confederación en Defensa de la Abeja en la Cornisa Cantábrica (CODACC) de que se prohíban el uso de todos los pesticidas neonicotinoides y fenilpirazoles en España.

Recordaros que la Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria (FAAC) somos miembro fundador de la CODACC.

En el escrito, dirigido al presidente del Congreso, Jesús Posada, la CODACC mostramos nuestra alarma ante la disminución "preocupante" del número de abejas y otros polinizadores que proporcionan "un servicio ecológico esencial para la seguridad alimentaria y el mantenimiento de la biodiversidad en los ecosistemas".
Esta solicitud de prohibición está justificada a tenor del artículo 45 de la Constitución, que recoge el derecho a disfrutar y conservar el medio ambiente, y de la resolución del Parlamento Europeo de 15 de noviembre de 2011 sobre la salud de las abejas y los desafíos del sector.
Además, la petición tiene en cuenta, al igual que en la decisión de la CE, un dictamen del 23 de mayo de 2012 pero dado a conocer el pasado 16 de enero de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, según las siglas en inglés), así como el plan francés Ecopytho 2018 sobre la eliminación de pesticidas.
A su juicio, estos pesticidas sistémicos, autorizados en España desde 1994 y utilizados masivamente en la agricultura intensiva, son una de las causas de la mortalidad de las abejas y de los fenómenos del colapso de las colonias, ya que las desorientan y no logran volver a las colmenas.
"La abeja es un vector de polinización indispensable para la biodiversidad" y su desaparición "conduciría inevitablemente a una disminución en los cultivos". Las estimaciones con las que cuenta el sector apícola español arrojan que el 35 % de la producción mundial de alimentos está relacionada con los insectos polinizadores, entre los que se encuentran frutas, hortalizas, proteaginosas, legumbres y cultivos forrajeros.
Los pesticidas sistémicos se utilizan en el tratamiento de semillas y recubren el grano, por lo que su efecto se distribuye a lo largo de la vida de la planta, incluyendo las flores que pecorean las abejas.
Además hay un estudio francés publicado en la revista Science en marzo pasado que reveló los riesgos de los plaguicidas sobre el sistema nervioso central de las abejas, "causando la muerte indirectamente relacionada con la pérdida de sentido de la dirección y por lo tanto la no vuelta a la colmena".
Italia, por su parte, prohibió los insecticidas neonicotinoides en maíz en 2008 y, desde que adoptó esta medida, su apicultura está "en sólida recuperación después de una mortalidad masiva", han apuntado antes de asegurar que "España debería de hacer lo mismo".
 
Queremos destacar la importancia de la apicultura en el contexto de un desarrollo rural sostenible, ya que puede suponer un complemento económico dentro de un modelo de explotación diversificada al ser compatible con actividades agrícolas, ganaderas, artesanas o de turismo rural.

"Si desaparecen los polinizadores, también lo harán muchas especies de plantas. Si quitamos un eslabón, la cadena se rompe. Indiscutiblemente, los destinos del hombre y de la abeja están unidos, por lo que debemos trabajar todos juntos para que esta simbiosis nos siga siendo tan fructífera en el futuro como lo ha sido durante siglos".

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Tu opinión nos interesa