lunes, 5 de diciembre de 2011

SAN AMBROSIO, DÍA DEL APICULTOR

El 7 de diciembre se celebra la fiesta del patrono de los apicultores y de los fabricantes de velas y del creador de misas, procesiones, ritos, tratados de comportamiento de los sacerdotes, sobre la virginidad, la Fe y muchas normas y procedimientos que son normales hoy en la iglesia católica.



San Ambrosio es representado con su vestimenta de obispo portando un báculo como símbolo de su investidura. También se muestra sosteniendo una colmena o con unas abejas saliendo de su boca o revoloteando sobre su cabeza, como referencia a la leyenda que dice que “cuando era niño un enjambre de abejas acudió a revolotear por su rostro, y que varias de ellas se deslizaron, sin picarle, en el interior de su boca, lo cual presagiaba su futura faceta de orador, donde debido a la calidad de sus discursos se decía de él que "sus palabras son dulces como la miel".
San Ambrosio comparó a la Iglesia con una colmena, y a los cristianos con las abejas, que trabajaban fervientemente y para siempre para la colmena.

Blibiografía

Nació en Tréveris hacia el año 340, su padre murió cuando él era aún un niño y su madre regresó a Roma. Allí aprendió la lengua griega, se convirtió en poeta y orador, e intervenía como abogado en los tribunales con tanta reputación que lo nombraron gobernador de Liguna y Emilia.

A la muerte de Auxentius, un arriano qué había usurpado la sede de Milán y ejercía de obispo de esa ciudad, se habían producido grandes tumultos que podian desembocar en una sedición abierta. En esos días oyó Ambrosio una voz de un niño que lo proclamaba obispo, y entonces pensó Ambrosio que el deber de su oficio era asistir a la iglesia donde se celebraba la asamblea, donde a causa de la vehemencia de su discurso tanto católicos como arrianos le declararon unánimente Obispo de Milán. En consecuencia, fue primeramente bautizado, y después de una preparación, recibió la consagración el 7 de diciembre del año 374.
San Ambrosio se dedicó primero a estudiar las Escrituras bajo la instrucción de Simplicianus, un sacerdote erudito. Destacó sobre todo por su faceta de orador, donde debido a la calidad de sus discursos se decía de él que "sus palabras son dulces como la miel".

También destacó en su faceta de escritor, aunque más bien era hombre de acción, y entre sus obras más destacadas están; Sobre la Virginidad, De las Viudas, Sobre la Fe, De los deberes de los Sacerdotes, y una gran cantidad de Libros sobre los patriarcas y profetas, además de muchos Sermones.

A San Ambrosio deben las iglesias de occidente el uso del canto de himnos durante la celebración de la misa. Compuso varios himnos que aún hoy se emplean en las liturgias, basados en estrofas de cuatro versos, y de los que se conservan con seguridad cuatro de ellos, aunque se le atribuyen la autoría de al menos doce. San Ambrosio es uno de los cuatro Padres de la Iglesia Latina y uno de los 33 doctores de la Iglesia Católica. Fue el primero en utilizar el término “misa” para la celebración de la eucaristía.

A medida que la iglesia Católica ganó prominencia en Europa, aumentó la necesidad de apicultores, no tanto por la miel como por la cera virgen que las abejas producen. Arde limpiamente, con un perfume suave y una llama clara y la connotación de ser producida por abejas vírgenes era vista especialmente apropiada para la práctica cristiana. Según una leyenda las abejas huyeron del paraíso cuando los hombres cayeron en pecado fuera del Edén. Por esta demostración de moralidad, las abejas recibieron la bendición divina, y por lo tanto, "esta bendición alcanzaba a las velas hechas de su cera para ser usadas siempre que se cantaba una misa". De este modo la apicultura entró en los monasterios y se construyeron colmenas especiales en los jardines.

Otro legado de San Ambrosio fué la implantación de un conjunto de liturgias que abarcaban desde la forma de celebrar la misa hasta las procesiones, y que se conoce como Rito Ambrosiano.

En su carácter destacaban la integridad de su vida, una actividad incansable y una extraordinaria firmeza en sus actos y decisiones. Tomó parte en varias luchas a favor de la fe cristiana, pero sin olvidar el precepto evangélico de la caridad, y siendo ya obispo protestó de las sangrientas persecuciones que hacían algunos cristianos contra los herejes de la época.

San Ambrosio murió en 4 de abril del año 397, cuando tenía unos 57 años de edad.

La festividad de San Ambrosio, se celebra el día 7 de diciembre, el día del aniversario de su consagración episcopal.

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