martes, 13 de julio de 2010

LAS COLMENAS ILEGALES DE CELADA DE LOS CALDERONES LAS ESTÁN RETIRANDO

Este caso puntual está en vías de solucionarse, pero estar seguros que cada vez más vamos a sufrir este problema, a parte de los que ya se han producido otros años.
Os trascribo la noticia del Diario Montañés del día 12.07.10.
“”Las colmenas ilegales de Campoo serán retiradas
El Consejero de Desarrollo Rural ha concedido unos días al propietario para recoger el asentamiento de Celada de los Calderones
J. L. SARDINA CELADA DE LOS CALDERONES

Las doscientas colmenas de un industrial valenciano, asentadas en una finca de Celada de los Calderones, localidad del municipio de la Hermandad de Campoo de Suso, denunciadas, como ya anunció eldiariomontanes.es el pasado sábado, día 3, por la Asociación de Apicultores Campurrianos, serán retiradas dentro de unos días, según ha declarado a este medio de comunicación el responsable de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad, Jesús Miguel Oria.
"Estimamos un plazo no superior a 15 días y si en este periodo el propietario no retira las colmenas, el trabajo será ejecutado por personal de la propia Consejería", puntualizó Oria, quien agradeció la comunicación de este asentamiento ilegal al presidente de la Junta Vecinal, Bernardo de Celis. “Si no tenemos información o denuncias de colmenas ilegales, la Consejería no puede actuar”. Este comentario va dirigido a los responsables de los apicultores campurrianos que, según Oria, "se dirigen antes a los medios de comunicación que a la propia Consejería".
Los apicultores, en el comunicado publicado en eldiariomontanes.es, aseguraban "estar hartos de este tema que para nada es nuevo, pues llevan varios años denunciando el asentamiento ilegal de colmenas en terrenos de varios municipios campurrianos destacando, Valderredible, Valdeolea, Campoo de Yuso y Campoo de Suso, sin encontrar apoyos para evitar esta invasión que los apicultores de Campoo están sufriendo por parte de grandes apicultores del resto de España, que tienen miles de colmenas y producen de forma industrial".
La gota que colmó el vaso, aseguran los apicultores, "ha sido el asentamiento ilegal, por parte de un industrial valenciano de unas 200 colmenas en una finca particular de Celada de los Calderones".
Según los responsables de APICAM, estas colmenas de Celada "no reúne las condiciones legales para este tipo de asentamientos (permisos, guías sanitarias, señalización y protección). Esta situación se produce, además, en un momento en el que ha comenzado la época de siega en las parcelas cercanas.
Para los apicultores campurrianos, la Consejería de Ganadería, "hace caso omiso a las denuncias presentadas desde hace años, tanto por las asociaciones de apicultores, como por la Federación que las agrupa, permitiendo estos asentamientos a personas de fuera de nuestra comunidad que destruyen nuestra apicultura tradicional y artesanal, para dejarnos a cambio las enfermedades que están diezmando nuestros colmenares".””

Estaros seguros que sin la intervención y denuncia de la Asociación de Apicultores Campurrianos APICAM (con su presidente Javier de Célis al frete), este asunto no se hubiera resuelto ni tan pronto ni tan satisfactoriamente, a pesar de que el Consejero Jesús Miguel Oria piense de otra manera.
Ahora esperemos que este asunto no enturbie las buenas relaciones que el sector de la apicultura en Cantabria estaba empezando a tener con la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad, gracias sobre todo al esfuerzo negociador y conciliador de la Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria (FAAC).
Este tipo de asentamientos ilegales ocasionan muchos problemas que a continuación voy a enumerar:

- Sanitarios para las colmenas de la comarca.
- Económicos, al descender la producción en los colmenares estantes cercanos y por problemas sanitarios.
- Mala imagen de la apicultura entre ganaderos y vecinos de los pueblos, que luego se traduce en trabas y muchas veces en la imposibilidad de instalar colmenares legales.
- Indignación y desmoralización de los apicultores de la zona, que vemos atónitos como vienen de fuera y ponen las colmenas donde les da la gana y sin cumplir ningún requisito, mientras que los de aquí nos las vemos y nos las deseamos para poder instalar un colmenar ante la cantidad de trabas que nos ponen para poder registrarlo.
- Pueden entrañar un peligro para los vecinos de la zona y los paseantes.

Estoy seguro de que si el sector permanecemos unidos y sabemos reaccionar a tiempo, este tipo de asentamientos no se volverán a producir y si lo hacen se tendrán que marchar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu opinión nos interesa