sábado, 19 de diciembre de 2009

LAS COLMENAS EN INVIERNO

Hoy empieza oficialmente el invierno, aunque ya hemos sufrido el primer temporal que nos ha traído nieve y muy bajas temperaturas de hasta -20 Cº en el sur de Cantabria.
Una pregunta muy frecuente que me hace la gente es la de ¿cómo pasan las abejas el invierno?.


Para pasar las abejas un invierno duro y largo, como suelen ser los nuestros, sin mayores problemas los apicultores tenemos que proporcionarlas las siguientes condiciones:

- Una población suficiente de la colonia.
Un mínimo de 4 cuadros bien poblados de abejas.
- Suficientes reservas de miel.
Entre 10 y 12 kilos de miel.
- Una colmena en buenas condiciones. Que las aísle del frío y de la humedad.
- Buen estado sanitario. Con especial cuidado de la varroa.

¿Pero como pueden sobrevivir cuando en el exterior hace -20 Cº?

Lo hacen gracias a que siguen las siguientes pautas:

El ambiente interior de la colmena se desarrolla en ausencia de luz y está fuertemente influenciado por la temperatura y la humedad, dos factores ambientales determinantes en la supervivencia, en la sanidad y en la conducta de las abejas.

- La Temperatura:

Las abejas son de "sangre fría", necesitan mantener el calor dentro de un rango apropiado a las circunstancias. La colonia lo consigue mediante los siguientes mecanismos:
1.- Apiñamiento.
Cuando la temperatura disminuye sustancialmente, las abejas se agrupan formando una “piña” o “racimo” invernal para mantener la temperatura y generar calor. La reina se sitúa en la parte central.
En este racimo funcionan dos tipos de movimientos:
Por una parte las abejas (enganchadas de las patas) se acercan o separan entre sí contrayendo o expandiendo el racimo.
Por otra parte, hay un movimiento de rotación, las abejas de la periferia se mueven hacia el interior del racimo y las del interior a la periferia. Sin este mecanismo, las abejas del borde terminarían por morir de frío. Además aprovechan cuando están en la periferia para alimentarse.
En la estructura del racimo existe otro hecho que permite conservar el calor. Las abejas de la periferia (en un espesor de 2 a 7 cm.) se encuentran más juntas y apretadas que las del centro formando una banda protectora.
Mientras en el centro del racimo la temperatura se mantiene a 14°C, en la periferia las abejas pueden estar a 6°C y mueren cuando la temperatura desciende por debajo de los 6°C. Pero el movimiento de rotación mencionado anteriormente les permite ir renovándose evitando la muerte por frío.
2.- Batido de alas.
Las alas son empleadas para generar calor o para ventilar, para lo cual generan con ellas un movimiento circular logrando así sus propósitos. En el racimo este mecanismo se pone en marcha para generar calor cuando la temperatura del mismo desciende hasta los 14 °C y para refrescar (ventilación) cuando supera los 35 °C.
3.- Calafateo con propóleos.
Cuando las aberturas que se dejan en la piquera o cuando hay demasiada separación de partes móviles, las abejas calafatean con propóleos rellenando el exceso de aberturas. Con esto regulan el intercambio gaseoso entre el espacio interior y el exterior.
También es importante mantener la humedad en un rango aceptable para el desarrollo normal de la colonia.

Es curioso ver como la nieve se ha derretido alrededor de la colmena, debido al calor que desprenden las abejas.

- La Humedad:

El exceso de humedad dentro de una colmena, particularmente en invierno, provoca un problema grave en la vida de la colonia al favorecer la aparición de enfermedades que provocan la mortandad de abejas, la fermentación de la miel y pérdidas de polen por ataque de hongos.
La humedad se genera en el interior de cada colmena por el consumo de miel que hacen las abejas. Por cada kilo de miel consumida se genera un litro de agua. Esta humedad, en época de actividad de las abejas, sale de la colmena mediante el mecanismo de ventilación que desarrollan; pero en invierno las abejas, arracimadas, no utilizan el batido de alas en la piquera para ventilar, de manera que la colmena en sí debe estar dispuesta para que se favorezca la ventilación sin la intervención de las abejas.
Si el ambiente externo es muy húmedo el intercambio gaseoso entre la colmena y el exterior favorece la acumulación de la humedad en el interior de ésta condensándose principalmente en la parte inferior de la entretapa, en las paredes laterales y en los panales más cercanos a éstas. Esto suele suceder en invierno y esta situación se agrava si el colmenar está ubicado y orientado erróneamente, también sucede cuando la población invernal de abejas no es numerosa.

Para evitar estos problemas de humedad se aconseja:

- Invernar con colmenas bien pobladas.
- Colmena con buena ventilación e inclinada un poco hacia la piquera.
- Aislada del suelo y en un sitio seco.
- Colmenar orientado al mediodía y que no esté situado en una hondonada.

Ejemplo de colmena preparada para pasar el invierno.


Como veis las abejas nos vuelven a sorprender una vez más.

Si los apicultores cumplimos estas recomendaciones, nuestras abejas no tendrán ningún problema para pasar este invierno.
Eso sí, habrá que estar muy pendientes al final del invierno cuando se produzca la arrancada de la puesta al ser un periodo muy crítico para la supervivencia de las colonias, si no se vigila ni se hacen bien las cosas.

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