Os ponemos el artículo entero del Diario Montañés del día 7 de mayo de 2013, menos la foto que no se puede poner. Por lo que hemos puesto unas de un tríptico que hizo la Federación hace ya tres años para una jornada que se realizó sobre este tema.
En éste artículo se habla de la administración concretamente dice "
Dirección General de Montes y Conservación de la Naturaleza del Gobierno de Cantabria ha puesto en marcha un ‘Plan de Vigilancia y Control’, elaborando una hoja divulgativa para distribuirla entre los agentes del medio natural, para que aprendan a distinguirla y la detecten. Y, mientras se espera a saber qué ocurre, los técnicos del Ejecutivo autonómico ya están preparados para poner en práctica «los protocolos correspondientes» para atacar las colonias en el hipotético caso de que lleguen a Cantabria, y, de ser preciso, «se está en disposición de actuar con celeridad», aseguran desde la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural".
Quisiéramos como FAAC hacer dos comentarios a este párrafo:
1º
El día 22 de octubre, dos miembros de la FAAC tuvieron una reunión con D. Francisco Javier Manrique Martínez, Director General de Montes y Conservación de la Naturaleza y un técnico. Siendo uno de los temas a tratar el de la Avispa asiática, del cual no tenían ni idea ni sabía de que estábamos hablando. Eso sí en su favor nos dijeron que lo estudiarían, espero que el fruto haya sido ese plan de vigilancia y control.
2º Que nos tememos que la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural no cuente con los apicultores (como hace casi siempre, a no ser que le interese) en este caso con la Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria -FAAC (que representa a más del 95%) para desarrollar los planes de actuación, control, vigilancia, etc. ya que somos los principales perjudicados por esta avispa, los que estamos más informados sobre el tema, los que tenemos más posibilidades de detectar primero la presencia de esta avispa en la región y de combatirla cuando llegue el caso.
Que no olvide la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural que para llevar este tema tiene que contar con la FAAC y que lo vamos a denunciar si esto no ocurre.
La reina puede medir 4 centímetros
La avispa asiática que acaba con la abeja amenaza con llegar a Cantabria
Esta especie invasora, que diezma las colmenas, entró en
la península por Francia y se ha expandido ya por todo el País Vasco, Navarra y
Burgos


Viajó a Europa en 2004 de polizón en un barco cargado de madera
procedente de China. Recaló en Burdeos, desde donde fue avanzando por toda
Francia, a razón de 90 kilómetros al año. Entró en España en 2010 por Irún y se
siguió expandiendo por Guipúzcoa, Navarra, Vizcaya, Álava, Burgos... En el País
Vasco ya empieza a ser una plaga, en La Rioja se espera su llegada inminente y
en Cantabria se observa con inquietud la mala fortuna de las comunidades
vecinas que ya la tienen encima. Los apicultores la temen, y la Administración
comienza a tomar medidas para hacerle frente en cuanto asome. El enemigo es la
avispa asiática, una especie invasora que diezma las colonias de abejas, más
grande (la reina puede medir 4 centímetros), voraz (puede acabar con más de
90.000 abejas en tres días) y los que la han sufrido dicen que su picadura es
más dolorosa que la de sus ‘primas’, los avispones autóctonos.
De momento no se ha visto ninguna
por la región, aunque no se descarta que haga su entrada a medida que avance la
primavera, si sigue progresando a este ritmo.
Ante la amenaza de la avispa
asiática (vespa velutina), la Dirección General de Montes y Conservación de la
Naturaleza del Gobierno de Cantabria ha puesto en marcha un ‘Plan de Vigilancia
y Control’, elaborando una hoja divulgativa para distribuirla entre los agentes
del medio natural, para que aprendan a distinguirla y la detecten. Y, mientras
se espera a saber qué ocurre, los técnicos del Ejecutivo autonómico ya están
preparados para poner en práctica «los protocolos correspondientes» para atacar
las colonias en el hipotético caso de que lleguen a Cantabria, y, de ser
preciso, «se está en disposición de actuar con celeridad», aseguran desde la
Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural.
«He contactado con compañeros de
otras provincias y, realmente, la situación es preocupante, aunque yo, en
Cantabria, puedo decir que todavía no la he visto». Lo dice Eduardo Lastra, un
veterano apicultor de Parbayón que colabora habitualmente con el 112 en la
retirada de colmenas de abejas y eliminación de avisperos. En el caso de la
asiática todavía no tiene claro cómo se debe actuar, pues dice que la avispa gigante
‘autóctona’ es la única que podría atacarla, por lo que, en teoría, no se
debería matar a la de aquí, «pero, en cambio, una y otra se comen a las abejas,
entonces...», duda. En Francia colocan en las ventanas botellas de plástico con
uvas dentro a modo de cepo para el avispón asiático, «estos días está
generalizado, hay trampas por todas partes». En el País Vasco se ha puesto en
marcha un ‘plan de choque’, y el Gobierno distribuirá el mes que viene entre
los apicultores un biocida (veneno), que ya ha sido utilizado en Chile.
No es un tema baladí. La asiática
es una depredadora insaciable y agresiva, que come todo tipo de insectos. A las
abejas las espera ante las colmenas a que vuelvan cargadas de polen. Entonces,
las capturan, les cortan la cabeza, las patas y el aguijón y se llevan el resto
a su nido.
En la Consejería de Ganadería
explican que, en primavera, cada avispa reina construye un nuevo nido, pone
unos pocos huevos y cuida de las larvas, que nacen en mes y medio. Las primeras
obreras adultas siguen construyendo el nido, mientras la reina dedicará el
resto de su vida a poner huevos y las demás le llevan la comida (insectos,
miel, fruta, carne...). El nido y la colonia aumentan de tamaño hasta alcanzar
en otoño un máximo de unos 1.800 individuos.
Las hembras reproductoras de la
nueva generación –unas 300 por nido– se van con los machos para aparearse,
mientras la vieja reina muere junto al resto de la colonia. Entonces, las
avispas fecundadas pasan el invierno protegidas en la hojarasca del bosque o en
las cortezas de los árboles, hasta la siguiente primavera, cuando cada una
construirá su propio nido... Sin depredadores a la vista, la ‘vespa velutina’
crece de manera imparable.
Cada vez hay más avispas
Lo cierto es que, asiática o
española, Eduardo Lastra afirma que la población de avispas es cada vez mayor.
«El año pasado retiré unos diez nidos de avispón gigante y 40 de avispa normal,
el doble que el año anterior», afirma. Piensa que, detrás de este aumento,
estuvo la sequía de los meses de verano, que en 2012 se prolongó más de lo
habitual. Para los avisperos grandes usa un lanzallamas y, para los pequeños,
un simple spray insecticida. A pesar del riesgo, suele salir indemne, pero
recuerda la picadura de la avispa gigante que sufrió la pasada temporada, «me
picó en la tripa, pensé que me daba un mal».